[Inicio de canto Tikuna de la Abuela Susana Ramos]
[Juan David Rangel Gil]: Al principio no existía este mundo. Ni el firmamento, ni el suelo. Solo había bruma, neblina y oscuridad. Hasta que Mogwichína, una diosa tikuna, juntó un poco de esa bruma y neblina, y las amasó con sus pies para formar una esfera blanda que en un principio era pequeña pero que, poco a poco, fue creciendo. Por la humedad de la neblina con que era formada, la esfera permanecía blanda. Cuando esta comenzó a cobrar vida, Mogwichína no logró controlarla completamente, por lo que decidió entregarla a otro ser que sí pudiera cuidarla y controlarla.
[Fin de canto Tikuna de la Abuela Susana Ramos]
[Juan David]: Así se creó el mundo en la tradición tikuna. Así narra la historia de Mogwichína el abuelo Remigio Cuellar de San Martín de Amacayacu en el libro 7 canastos de la sabiduría ancestral tikuna.
[Juan David]: Los mitos e historias tikuna explican el origen de su pueblo. También fundamentan sus prácticas culturales. Esto es Selvafonías, un collage sonoro de memorias bioculturales para cultivar vínculos amables.
[Juan David]: El núcleo de la vida tikuna es la chagra. Esta entidad orgánica y sagrada constituye aspectos de la cotidianidad e integra las relaciones de todos los seres de la naturaleza. De ella brota una infinidad de plantas maderables, alimenticias, medicinales y textiles que pintan al mundo tikuna con variadas tonalidades de verdes fascinantes. Así pues, la diversidad, cuidado y manejo de la chagra reflejan el bienestar del territorio.
[Juan David]: De acuerdo a las historias de origen del pueblo tikuna, el mundo les fue entregado en forma de chagra. Para ellos y ellas, la chagra es entonces la representación del mundo. Es el todo, porque en este espacio agroecológico de integración, reflexión y aprendizaje se alimenta el cuerpo y el espíritu. Y su conocimiento describe la vida misma. Allí crece todo lo que necesitan para vivir con el territorio. Es el lugar donde se siembra y se cosecha la vida.
[Juan David]: La chagra es un espacio que contribuye a la soberanía alimentaria; la preservación de las actividades productivas; y el uso, manejo y ordenamiento del territorio. Que permite la enseñanza a cada integrante de la comunidad de los saberes que se han transmitido a través de la oralidad. En San Martín de Amacayacu se siembra, se riega y se cultivan saberes en la chagra. Allí, sus habitantes se reúnen a contarle a los y las más jóvenes historias de origen. A cantarle a seres naturales y espirituales como el río y la selva. A crear en comunidad tejidos de cestería, vasijas de cerámica, máscaras rituales y tintes naturales. Y se reúnen para poner en práctica los saberes de la medicina tradicional basada en plantas, que curan enfermedades físicas y espirituales.
[Juan David]: Honrando la oralidad, escucharemos las palabras habladas de Aldenora, Alicia, Laura, Pastora y la abuela Susana. Nos acercaremos a su mundo, el que ellas mismas describen como la chagra. Te invitamos a mirarlas con el corazón mientras ellas cuentan cómo en esos encuentros, el fuego y el masato acompañan la transmisión de saberes y cómo la cosecha de la chagra se vuelve alimento, artesanía, canto, medicina, escuela y cuidado.
[Juan David]: Para comenzar a conocer la chagra, vayamos a la que Pastora hizo.
[Pastora Sánchez]: Mi chagra queda yendo hacia el sendero Bacaba, a 45 minutos, hacia allá yo tengo que pasar una quebrada, tengo que pasar tambien lomas, y muchas chagras, rastrojeras que tengo que pasar y luego llego a mi chagra.
A mi me tocó buscar ese lugar porque yo necesitaba ver una cosecha bonita, los racimos bonitos, las yucas bonitas. Todas las frutas que sembramos. Por eso yo escogí ese terreno. Por el momento llevo un año y seis meses con esa chagra. La mantengo cuidando, resembrando plátanos y yuca. Ahorita la resiembra que hice estaba muy bonita. Los plátanos están reventando otra vez.
Mi chagra, para mí se siente triste y enferma cuando yo no voy a cuidarla. Yo siento así. Por ejemplo, cuando mi chagra está limpia, está bien cuidada; yo siento que está alegre cuando mi plátano, mi yuca crecen hermosos. Y están tristes cuando yo no los cuido. Uno tiene que cuidarlos. Echarle de vez en cuando su comidita, como decimos nosotros. Lo que limpiamos tenemos que echarlo al tronco para que ellos crezcan bonitos. Porque ellos necesitan alimentarse también para que puedan dar un fruto bonito. Si no cuidamos la siembra, si no cuidamos la chagra, vive triste.
[Inicio de canto Tikuna del abuelo Víctor Ángel Pereira]
[Pastora Sánchez]: Yo si tengo esa costumbre de hablar con mi siembra. Por ejemplo, cuando yo voy y reviso mis maticas de pimentones, yo digo: ¨¡Uy princesas, tan hermosas!. Uy no, ¡qué hermosas están!. Y ustedes ya están teniendo criitas. Bonitas princesas, así las quiero ver¨. Consentir. Y yo siento que, al yo hablar así con ellos, ellos también me están respondiendo. Uno siente. Uno siento cuando los arbolitos, cuando la siembra de uno se sienten felices.
[Fin de canto Tikuna del abuelo Víctor Ángel Pereira]
[Juan David]: Según la ancestralidad, la primera chagra se inició con un ritual de diálogo entre el abuelo chamán y todos los dueños del bosque quienes le concedieron el permiso de crearla. Siguiendo este legado, cuando se escoge un terreno para hacer chagra, se pide permiso a la madre naturaleza, sus dueños espirituales y silvestres y a todos los animales que viven allí, porque se está llegando a ocupar un espacio que le pertenece a otros.
[Pastora Sánchez]: Espíritus personas ocultas que me visitan, son dueños de la chagra. Porque esos lugares como el barranco, tienen sus madres. Como nosotros tenemos respeto hacia ellos, ellos también sienten respeto hacia nosotros, por eso es que no nos hace daño. No nos hace daño. En vez de hacernos daño ellos cuidan lo que nosotros hacemos y nos cuidan a nosotros como personas.
Si yo llego a ese lugar para hacer la chagra yo tengo que tener una conexión con ellos. Pedir permiso. Eso yo le digo a mis hijos. Porque cada árbol tiene su diferente madre. Entonces cuando yo llego a utilizar ese terreno yo tengo que pedir permiso a la madre tierra. Porque de sí mismo, las plantas que sembramos no nacen bien, nacen enfermas. No nacen bien. Entonces ese es el cuidado que tenemos nosotros como agricultores. Cuidar cuando estamos haciendo chacra. Cuidar mucho. Porque ese sería para mí el respeto que tenemos hacia la naturaleza, hacia la siembra y hacia todo lo que nosotros estamos cultivando.
[Juan David]: Una chagra cuidada, respetada y sana: Canta. Aldenora disfruta escuchar los pájaros que llegan a los árboles alrededor de su chagra. Su favorito es el arrendajo. El que encarna la sabiduría de la naturaleza, el que más sabe cantar y el que más lindo teje. Aldenora nos invita a saber observar y saber escuchar.
[Aldenora Reina]: Yo le digo a mi mamá: ¨mami, ese pájaro no es como uno. Cómo canta, a todos los diferentes pájaros los arremeda. Hace lo mismo que cantan los otros pájaros¨. El arrendajo sabe de todo. Arremeda todos los pájaros.
[Inicio de canto Tikuna del abuelo Gerardo Sánchez]
[Aldenora Reina]: Si alguien le enseña a cantar, uno aprende rápido cómo él, cómo el arrendajo que aprende rápido a arremedar los pájaros. Como él que aprendió de todo.
[Continúa canto Tikuna del abuelo Alejandro Pinto Gregorio]
[Aldenora Reina]: Ancestros cuentan que ellos ponen nido donde ellos miran nidos de avispas. Porque las avispas son las abuelas de ellos. Ahí es que ellos ponen sus nidos. Ellos les gusta poner nido donde su abuela avispa. Así cuentan los abuelos, pues. Ellos lo hacen con los bejuquitos que ellos encuentran, lo tejen, lo hacen con sus picos. Le salen bonitos los tejidos de sus nidos. Ellos son artesanos, saben más que nosotros [ríe].
[Fin de canto Tikuna del abuelo Gerardo Sánchez]
[Juan David]: En la cosmogonía indígena amazónica, uno de los principios básicos para el manejo del territorio es la reciprocidad.
[Aldenora Reina]: Uno recibe primero y después uno tiene que devolver. Si un palo usted tumba, le toca reponer con semillas. Sembrar hartas semillas de ese palo que usted tumba. Yo digo: sí es cierto. Mira, ahora están sufriendo los que están sacando madera para construir el puente. Muy lejos, muy lejos de ir a buscar los corazones. Que es especial para eso. Para hacer casas, para hacer todo, los materiales especiales para prender los horcones. Muy lejos. Por eso nosotros ahora estamos sembrando otra vez, renovando los que se están perdiendo.
[Juan David]: Al reconocer las amenazas de modelos contemporáneos de interacción humanidad-naturaleza que priorizan la extracción y la escasez sobre el intercambio respetuoso y la abundancia, la comunidad de San Martín ha buscado estrategias de protección y recuperación de la diversidad natural y cultural de su territorio. Encontraron soluciones escuchando hacia atrás, en la oralidad. De esta búsqueda surgió el libro 7 canastos de la sabiduría ancestral tikuna, un trabajo colectivo que vincula la escritura con la oralidad como acción de cuidado. Las costumbres ancestrales propician el equilibrio dinámico para que los ecosistemas puedan adaptarse y reorganizarse a los estímulos cambiantes. Para una joven como Laura este entendimiento es vital.
[Laura Jimenez]: Aquí en la comunidad de San Martín, es una comunidad donde se conservan la cultura y las tradiciones. Porque aquí todos en la comunidad, así sean los niños, los adolescentes, los jóvenes tienen ese conocimiento del medio ambiente. Porque aquí en la comunidad de San Martín son protectores, cuidadores de la naturaleza. Es muy importante que todos nosotros desde niños hasta adultos, hasta abuelos, tengamos eso en nuestra mente claro, que proteger y conservar nuestros recursos naturales y todas las cosa que están alrededor de nuestra comunidad es muy importante conservarlas, cuidarlas. No solamente cuidarlas, sino ser autoridad y protectores de nuestro territorio. Que nosotros tenemos que conservar nuestros recursos naturales. Porque todas esas plantas que encontramos alrededor de nosotros son sostenibles. Porque nosotros de una u otra forma nos estamos beneficiando de esas plantas.
[Juan David]: La escogencia del lugar de la chagra está influenciada por características del suelo como que debe ser húmedo, de color negro, y estar ubicado en una pendiente.
[Juan David]: Una vez preparado el lugar y curado por el abuelo chamán del territorio, la mujer de la chagra invita a la minga para adecuar el terreno. El trabajo consiste en cortar los árboles más pequeños. Esa es la roza. Y luego cortar todos los árboles grandes. La Tumba. La invitación va acompañada con una solicitud de llevar semillas para que el día de la minga se compartan o se intercambien por otras semillas o por productos de otras chagras.
[Inicio de canto Tikuna del abuela Grimanesa Ruiz]
[Laura Jimenez]: Primero nosotros como dueños del proceso de la chagra, tenemos que preparar una bebida, el masato, elaborado con la yuca. Arrancamos la yuca, luego la pelamos, la cocinamos, luego la machacamos. Luego lo traspasamos a un balde, lo cerramos y demora en fermentar tres días.
[Fin de canto Tikuna del abuela Grimanesa Ruiz]
[Laura Jimenez]: Luego de tres días el masato ya se mira que ya está fermentando. Cogemos un cernidor y empezamos a cernir el masato. Sacar todo lo grumoso que queda, lo botamos. Solo queda el zumo. En este caso queda el masato.
Luego invitamos a todas las personas que quieran acompañarnos a realizar la minga. Vamos a ese lugar donde vamos a hacer la chagra. Primero iniciamos cortando los árboles. Cortamos todos los árboles que están alrededor de nuestro lugar donde vamos a hacer la chagra. Luego empezamos a juntar y a quemar todos los árboles que cortamos. Después, como a la semana, vamos y miramos que ya todo esté limpio y empezamos a sembrar los plátanos, la yuca, la caña, la papaya. Todo lo que encontramos en la chagra.
[Juan David]: La chagra tradicional tiene diversos productos que pueden llegar a ser más de cinco mil variedades, distribuidas aproximadamente en una hectárea.
[Laura Jimenez]: Por lo menos hay plantas comestibles, hay plantas maderables, hay plantas frutales, hay plantas ornamentales, hay plantas medicinales.
[Juan David]: Generalmente los productos alimenticios se siembran en todo el espacio de la chagra. En las orillas se siembran especies necesarias para alimentar a los animales y van acompañadas de plantas que protegen el cultivo como tabaco, toé, piñón rojo y blanco, flor de tunchi, sacha ajo y ayahuasca. Estas protegen el cultivo de las plagas y enfermedades, y pueden hacer daño a las personas que no piden permiso al dueño de la chagra.
[Juan David]: Las plantas medicinales y maderables se siembran en zonas periféricas. Las medicinales con el fin de evitar el contacto con las personas y que se dañen, y las segundas para evitar que las raíces de los árboles amargos toquen el cultivo de alimentos que son dulces y los amarguen.
[Laura Jimenez]: Todas las plantas que están alrededor de nosotros traen un beneficio, y es muy importante. Por lo menos, con nuestras mismas plantas podemos elaborar viveros, podemos también crear un salón de biotecnología donde podamos traer plantas nativas de la comunidad, plantas medicinales, y podamos nosotros mismos crear y elaborar medicamentos. Para que nosotros no tengamos que ir hasta Leticia, hasta Puerto Nariño, sino nosotros mismos con nuestro mismo conocimiento, crear esos medicamentos aquí en nuestra comunidad.
Todos esos conocimientos son adquiridos de los abuelos. Y eso es muy bueno, porque tenemos que adaptarnos a la naturaleza. Tenemos que acoplarnos a la naturaleza porque es muy importante. Nosotros nos cuidamos mucho con las plantas. Por eso las personas aquí son muy fuertes. Porque desde pequeños ellos empiezan a tomar remedios caseros que los elaboramos aquí mismo en la comunidad. Todo extraído de la naturaleza.
[Juan David]: Ese beneficio se extiende, por ejemplo, a la partería, un patrimonio cultural inmaterial que representa el cuidado integral de la vida. Desde su experiencia como partera, la abuela Susana rememora.
[Susana Ramos]: Antes que le caiga más el dolor, uno tiene que darle de tomar agua, caliente o tibia con hojas de algodón y con hojas de naranja; y se raspa la muela de un chiguiro. Se tiene que raspar encima del agua que se está cocinando. Raspa y de ahí se le pone tres gotas de manteca de gallina negra. Se le da de tomar eso para que baje rápido el bebé. Para que quede liso. Uno tiene que darle de tomar eso, para que nazca rápido el bebé. Para que vaya bajando el bebé. Esa es la cultura de nosotros.
Después de eso, uno tiene que sobarle con la manteca de gallina su barriga, su cintura. Si uno tiene mano buena, nace rápido el bebé. Esa es la cultura de nosotros.
[Inicio de canto Tikuna de la Abuela Isidora de Sánchez]
[Susana Ramos]: Ya listo, nació ya listo. Se le corta su ombligo, su madrina le busca. Después le asean, y listo. Va a la cama y ahí si ya le cocinan su remedio para que no tome agua fría. El agua fría le hace daño. Uno tiene que tomar agua vegetal. Se raya ají y se cocina. Sin desayuno le da de tomar para que se sane rápido. Tiene que cuidarse. Tomar ese remedio vegetal y hablar entre pareja y cuidarse, cómo tienen que hacer crecer un niño.
[Fin de canto Tikuna de la Abuela Isidora de Sánchez]
[Juan David]: Desde la niñez, se tejen relaciones con la chagra. Para Alicia desde siempre hizo parte de su cotidianidad.
[Alicia Piñeros]: Cuando me iba con mi mamá a la chagra, nosotros lo que hacíamos era, como yo era la más grande, entonces me tocaba cuidar a mi hermanita. Llevar la hamaquita y a mecer y a cantarle para que mi hermanita durmiera.
[Inicio de canto de cuna Tikuna cantado por Alicia]
[Alicia Piñeros]: Y mientras eso, me gustaba jugar también. Llevaba también mi muñequita. Mi mamá hacía una muñequita de telita. Hacía su hamaquita y metía a mi muñequita a mecer. Meceaba a mi hermanita y también a la muñequita.
[Fin de canto de cuna Tikuna cantado por Alicia]
[Juan David]: El cuidado es un paso fundamental en el ciclo de la chagra. Las personas acostumbran a llegar a sus chagras a muy tempranas horas o en la tarde. Para controlar algunas plagas y enfermedades hacen rituales de curación y oraciones dedicadas a ahuyentar estas especies. Cuando la chagra da su primer producto, este es para los dueños del territorio: espíritus, pájaros y animales en agradecimiento por permitir la buena productividad de la chagra. Al cosechar también se le debe dejar productos a las aves y otros animales para que se alimenten, porque la chagra también es de ellos.
[Juan David]: En general, la salud de la chagra en el Amazonas depende de varios factores como el calendario tradicional del bosque, las estaciones lunares, los ciclos climáticos y épocas de aguas altas o bajas.
[Alicia Piñeros]: Pero este año, cómo hay lluvia, entonces es mejor, digo yo, que es mejor que cuando haya lluvia se siembre. Porque la lluvia hace revivir las plantas. Hay unas que las hace revivir. A los plátanos los hace crecer muy bonitos. Por ejemplo, la chagra que tengo ahorita es una chagra muy bonita. Es largo y va a mirar uno, esos plátanos están creciendo muy bonitos. Están muy bonitos. Me da gusto llegar y mirar, me da es como una alegría. Muy feliz porque están muy hermosos los plátanos, las yucas.
Mi chagra que está en la zona barcia, también está muy hermosa esa yuquera. Tengo otra chagra que está en la zona de altura, plátano, yuca, piña, muy hermoso. Me gusta. Me gusta hacer chagra, mejor dicho.
Ahorita la nueva que tengo tiene tres meses. Los plátanos todavía no tienen fruto. En nueve meses ya van a estar esos plátanos allá, allá, allá. La chagra es como una fuente económica también cuando usted la cuida bien, ella también te da plata. Porque tú sacas la yuca y haces fariña, tu vendes la fariña. Bajas a Leticia como a las 2 de la mañana, y llegar a las 5am allá. Llegamos a Leticia y bueno: ¨Plátanos. ¿A como?. 50, 30, 45¨. Y con eso tu ya tienes para comprar el arroz, el azúcar, lo que tu quieras en tu casa.
[Juan David]: El período de producción de la chagra es entre tres y cuatro años. Después de cumplir con todas las cosechas, la chagra desarrolla un área llamada rastrojo, que ayuda a proteger, descansar y regenerar la fertilidad del suelo. El ciclo se completa después del período de recuperación que puede llegar hasta entre 8 y 10 años. Aunque no se siga sembrando, ahí se puede encontrar vegetación secundaria: plantas maderables, medicinales y frutales.
[Alicia Piñeros]: Trabajamos con el asaí, con el arazá, con el copoazú, con el lulo, con la guayaba. No solamente es con la comunidad, sino con diferentes comunidades que vienen acá a vender. Así como ellos venden, nos sirve también a nosotros para la economía. La gente siempre me pregunta: ¨Ali necesitan? Es que tengo 15 kilos de azaí. Tengo 15 kilos de copoazú¨.
Con las semillas que nosotros sacamos de las pulpas lo que hacemos es sembrar. Sembrar en las chagras y rellenar en los campos vacíos. Sembramos todas las semillas de azai por ejemplo en la zona barcia. Con el fin de que los pescaditos lleguen acá. El azai es con el fin de que todos los animalitos estén cerca, que no estén lejos, que no se pierdan.
[Canto Tikuna de Alicia]
[Alicia Piñeros]: Todas esas semillas son muy importantes, porque ellos crecen para la alimentación para nosotros que somos humanos, para las aves y para los animales que llegan cerca a la comunidad.
[Juan David]: San Martín de Amacayacu es una de las 22 comunidades pertenecientes al Resguardo TICOYA (Tikuna, Cocama y Yagua) y está ubicada dentro del Parque Nacional Natural Amacayacu, el cual abarca cerca de 267.000 hectáreas de selva húmeda tropical que es aproximadamente cinco veces el área urbana de Bogotá. Esta comunidad tiene una dependencia baja de objetos y alimentos manufacturados, en relación a las demás comunidades de la ribera del río Amazonas. Las formas de vida de sus ancestros y ancestras, así como su lengua y juegos tradicionales, siguen estando muy presentes.
[Alicia Piñeros]: Nosotros como pueblos indígenas no podemos dejar nuestros juegos autóctonos. Los ancestros antes jugaban con eso. Nosotros aquí en la comunidad tenemos todavía los juegos: le decimos …, el vástago del plátano, se le corta el vástago, el tronco, se pela y ella queda como un balón. El otro que tenemos también es el balón que antes era el balón de micro, que es hoja de plátano envuelto, se le amarra bien con soga a las hojitas y ella queda totalmente como un balón. Y la otra que tenemos es que se saca la resina de la chiringa y que eso antes era el balón de fútbol.
También tenemos el arco…, que esos ya no serían como juegos, sino que esos arcos antiguamente eran la flecha para pescar en los lagos para conseguir los pescados, porque no se usaba lo que hoy se usa, las flechas de hierro. Sino que todo era típico.
[Juan David]: Muy seguramente cuando la esfera creada por Mogwichína a partir de bruma y neblina comenzó a cobrar vida, daba destellos de tonalidades verdes para conformar la plenitud de la chagra.
[Juan David]: La chagra es la manifestación física del imaginario tikuna, revelando un mundo lleno de alimentos diversos, de animales paseándose a merendar, de seres espirituales protegiendo a sus habitantes, de personas que se juntan a cuidar y de vínculos respetuosos y amables.
[Pastora Sánchez]: El árbol tiene vida. Ellos tienen vida. Todo lo que nosotros sentimos, ellos lo sienten. Sino que a ellos les falta es gritar. Abrir la boca y gritar. Porque ellos de igual manera sienten todo lo que nosotros sentimos, Por ejemplo si tú lo cortas, el líquido que bota es la sangre. Más bien vamos a cuidarlos y vamos a seguir sembrando más naturaleza porque sino existe la naturaleza, ¿como nosotros viviríamos?.
[Alicia Piñeros]: Por ejemplo, si nosotros hacemos chagra cada nada en ese rastrojo, ella ya no nos va a dar buen fruto, porque ya está muy maltratado.
[Pastora Sánchez]: Nosotros somos cuidadores de la naturaleza. ¿Cómo? Reforestando la selva. Sembrando árboles maderables, árboles frutales. Así nosotros conservamos todo lo que es la naturaleza.
[Alicia Piñeros]: Hay que sentir. Hay que querer la tierra como si fuera tu hijo mismo. Darle ese cariño a la tierra porque de ella es que nosotros vivimos.
[Juan David]: Cuando la chagra se piensa como el encuentro del todo dentro de la selva. Como un tributo a los dioses Mogwichína, Kūyárū, Iya-Iya, Yoí, IIpi, Pétapéta y No-ē Be-rü. Cuando se piensa como el centro del pensamiento, el conocimiento, los sentimientos, los sentidos, las prácticas y el manejo físico y espiritual. Cuando se piensa como el cuidado de los ciclos naturales y la vida de las plantas, los animales, los humanos, los seres diminutos y los seres espirituales. Cuando la chagra se piensa de estas maneras, descubrimos la importancia de cuidarla por el buen vivir dentro del territorio. Si tuvieras tu propia chagra, ¿qué sembrarías en ella?
[Inicio de canto Tikuna del abuelo Alejandro Pinto Gregorio]
[Juan David]: Aquí termina este collage sonoro con las voces de Aldenora, Alicia, Laura, Pastora y la abuela Susana. Los abuelos y abuelas de San Martín de Amacayacu Alejandro Pinto Gregorio, Gerardo Sánchez, Isidora de Sánchez, Grimanesa Ruiz, Victor Angel Pereira, junto con Wilfredo Javier Sánchez Gregorio interpretaron los cantos originales y los instrumentos tradicionales que ambientan este episodio. Algunas reflexiones y explicaciones fueron tomadas y adaptadas del libro 7 canastos de la sabiduría ancestral Tikuna, una publicación del grupo de abuelos y abuelas de San Martín de Amacayacu.
[Juan David]: Selvafonías fue producido por el Colectivo Un canto al paso con el apoyo del Programa de Estímulos al Conocimiento de Parques Nacionales Naturales de Colombia. La dirección, investigación, producción sonora, la mezcla, la masterización, así como el guión y montaje son de Gilmer Leandro Barrios Sanchez. Wendy Jecksenia Jimenez Sánchez realizó la convocatoria de mujeres entrevistadas y junto a Wilfredo Javier Sánchez Gregorio, el apoyo local territorial. Yo, Juan David Rangel Gil soy el Juan David, y además codirigí y realicé las entrevistas. La ingeniería de sonido de la narración es de Brayan Andrés Ramírez Palomino y María Camila Salas Sánchez apoyó en la producción.
[Juan David]: Agradecimientos especiales por sus valiosos aportes y hacer esta memoria biocultural una realidad a la selva y sus seres naturales y espirituales, al Cabildo Indígena de San Martín de Amacayacu; a Orlando Noriega Ángel, curaca; a la familia Da Silva Ángel de la comunidad; a Alexander Alfonso Segura, jefe del parque nacional natural Amacayacu y su equipo de trabajo María Salomé Aramburo Calle; Rocío Perdomo Eraso y Diana Patricia Deaza Curico; y a Eliana Alexandra Martínez Rueda, exjefa del parque nacional natural Amacayacu.
[Juan David]: ¡Gracias por escucharnos!
[Fin de canto Tikuna del abuelo Alejandro Pinto Gregorio]