[Juan David Rangel Gil]: A Todo Pulmón presenta: La Cántara.
[Amapola Suárez Bernal]: Yo creo que a pesar de que sea este tiempo tan, tan oscuro, tan gris, pues bueno… la puesta tiene que seguir a cambiar de matriz, a cambiar como de humanidad.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Pies descalzos en la tierra.
[Juan David]: Reflexiones para resonar con realidades propias y colectivas. ¿Y tu corazón palpita o canta?
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Las semillas que a La Cántara alimentarán.
[Juan David]: En este episodio de Música sobre Vínculos Ambientales nos acompaña Amapola.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Déjalas crecer… ay, la justicia
Déjalas crecer… la esperanza
Déjalas crecer… la dignidad
[Juan David]: Amapola Suárez Bernal es una artista que mira a las nubes cuando necesita darle calma a su rebelde corazón. Fue parida en Tunja, pero nace y renace en los lugares del aquí y del allá que han dejado rastro en su subversiva cuerpa, un avatar conectado a la histeria marginal. La encuentras en la calle, en el jardín de las cualquieras y también en tiendas de barrio donde se han atrevido a cuestionar su existencia, pero donde ella, como sobreviviente de las estructuras disciplinarias que afectan la tierra, muerde y quita el pedazo con la palabra, el performance y el canto. La encuentras con los parches aletosos y la cabeza levantada haciendo honor a la epistemia travesti del sur y la ecología de los saberes que proponen restructurar el sentido del ser humano.
[Amapola]: Yo recojo mucho una frase que dice Susy Shock, una artista trans de Argentina, poeta, música. Ella dice “No queremos ser más esta humanidad”. Y creo que eso condensa eso, o sea… no queremos más ser esta humanidad que destruye, que no entiende, que es necia, insensata. Es que bueno, en sí que ese concepto de ser humano, como cogiéndolo desde lo histórico, es algo cuestionable, sabes?. Y es algo que nos aleja de la naturaleza, de los otros seres, de la vida que nos rodea, porque nos rodea mucha vida.
[Fragmento musical, canción “Al Gritar”]: Que es tiempo de dar las ideas que se escabullen para despertar y gritar.
[Amapola]: Yo creo que necesariamente tendría que hablar del dolor, de la frustración, pero no desde un lugar negativo. Yo siento que siempre desde las armonías de mis canciones, quiero ir de un lugar triste a un lugar feliz y quiero estar jugando con eso. Como con esas sensaciones. Porque siento que quedarnos solamente con la frustración, es terrible. Es como: bueno, todo es una mierda y ya. Para darnos cuenta qué está pasando y cómo salir de esa mentira. La música y componer y escribir y contar estas situaciones desde la música, pues para mí es muy poderoso, porque la música te llega al alma, la música te puede no solamente hacer pensar, sino hacerte pensar también sintiendo un montón de cosas. Entonces creo que es tan bonito que es un ejercicio que activa ese sentir-pensar y lo activa y lo pone a trabajar.
[Fragmento musical, canción “Al Gritar”]: Son tiempos de muertes masivas, porque no apropiarse de aquella conciencia que sirva, que nos ayude a redireccionar nuestro andar.
[Amapola]: Siento que a mí me funciona mucho hacer catarsis por la música. No quedarme solo con ese dolor, sino hacer magia con la música también, que es como llevar ese pequeño mensaje por ahí. Digo la magia, porque siento que el sonido y ese sentir-pensar que te produce, es como parte de esa magia.
[Fragmento musical, canción “Al Gritar”]: El aire asfixia, la tierra quebrada es desde nuestro presente.
Nunca más desaparecidas, nunca más cuerpos que estén ausentes.
Atados al gran vacío y a la realidad. Cercenada de la… energía.
[Juan David]: Nunca más heridas cicatrizadas en falso por la falta de cuidados. Cada cuerpo merece la libertad de movilizarse en consonancia con sus propias certezas. Para despertar, gritar y transitar el dolor inherente a la experiencia del vivir. Porque cuando un cuerpo ha sobrepasado tiempos, espacios y circunstancias, el dolor llega para recordarnos que la vida también es ponzoñosa.
Amapola no reclama entonces el acceso a un paraíso terrenal. Su visión de mundo implica darle lugar a las tensiones vivas. Su deseo: que se acabe el disciplinamiento de todo sistema orgánico, incluyendo a cuerpos humanos para que podamos habitarnos como primer territorio, sanándonos aquellas heridas inevitables, pero naturales, como nos plazca. Sin que haya deshumanización, expropiación o guerras inscritas en la piel. Si para lograrlo, la tierra ha de temblar, que tiemble.
[Amapola]: Esta realidad nos instauró una necropolítica, un aparato de muerte que lo naturalizamos de una manera tan absurda, o sea tan absurda. Y eso que, diciendo como hacia las personas, hacia la naturaleza también. O sea, muy doloroso ver esta época en donde pasa todo lo que pasa y que la discusión sigue siendo: Gente, usted tiene que dejar de tomar agua y tiene que dejar de respirar y tiene que dejar de… O sea, como que la discusión nunca ha sido cómo el capitalismo nos destruyó por completo, sino que es como: La gente tiene la culpa. Usted deje de botar basura, usted deje de comer. Usted deje de tomar agua. Usted desperdicia. Y creo que nada que ver con esa discusión. Entiendo un poco que también tenemos que ver en todo esto, yo sé, pero creo que el principal causante de esto es otra cosa. Y es muy complicado también hablar de eso. Sí? O sea es como que hay un castigo por hablar de eso, o sea, tanto tiempo que nos han puesto en un lugar como de: Vea tanta alharaca que hacen y tanta alharaca que hacen. Pero ese sentir de que todo estaba re mal es cierto. Y no lo demuestra el aire, el día, el clima, todo. Y eso ya pone en riesgo nuestra misma existencia. Ya es que creo que tenemos que cuestionar todo eso directamente, aunque para mí, y yo me siento como de la margen por allá, lejos de todo, pero desde ese lugar pienso que nos llegó el momento de hacernos cargo, o sea, o nos hacemos cargo o fuiste ya, chao. Entonces es duro, es doloroso de procesar, porque pues es ver ese padecimiento no solamente de los seres humanos y de su civilización, sino también pues de la vida, o sea, no solamente los seres humanos se les afecta la calidad del aire, porque hubo un incendio, o sea, ¿y toda la vida que vive en el lugar donde se incendió, qué pasa?, ¿y los animales?, ¿y su fauna y su flora?.
[Fragmento musical, canción “Marginal”]: No me voy a callar, no me voy a omitir.
Un saber necio no me va a extinguir
Tampoco voy a llorar, mucho menos silenciar.
Mis heridas hablarán por mí
Hay unos cuentos de unos seres que abajo, al margen,
periferia construyen en base a reflejarse como semejantes.
[Amapola]: Cómo que la periferia, me parece, ese lugar en donde es un caos todo. Pero es tan poderoso cuando tenemos esa posibilidad de darnos cuenta cuál ha sido la estructura de violencia que ha existido y cómo esa historia de violencias nos ha atravesado el territorio-el cuerpo y el territorio-la tierra. Porque para mí en la margen nos encontramos un montón de existencias. Digo caótico y digo conflictivo, porque no necesariamente estamos todas o todos mirando hacia un mismo lugar o teniendo un punto de convergencia, a veces ni siquiera teniendo una conversación. Y yo a veces siento que ciertos contextos se parecen tanto. Cuando nuestras historias desde diferentes lugares entienden, como que estas conversaciones tocan a esa estructura violencia, son muchas patas que tiene. Hagan de cuenta que es como una hidra y tiene muchas patas. Las personas trans, o lo que yo vivo, o lo que yo hablo y que habla de la transfobia puede ser una patica esa violencia, es una patica de esa violencia que hace parte de una estructura. Cuando nos encontramos y reconocemos eso, pues como que aparece toda la gran estructura, nos damos cuenta qué es, que existe, que no solamente tiene que ver con el cuerpo, sino que esa estructura también ha destruido el territorio.
[Fragmento musical, canción “Marginal”]: Tal vez quieran ignorar, silenciar y no mirar nuestra lucha por un existir.
Valentía y dignidad, vinimos a proclamar.
Nunca más callaremos por tí.
[Amapola]: Y yo dejaría la pregunta: ¿porque se asemeja esa destrucción del cuerpo a la destrucción también del territorio? Porque este sistema nos destruye también. Este sistema nos destruye la salud, el alma, la mente. Así como está destruyendo el planeta. O sea, creo que hay que decirlo tantas veces porque se ha dicho tantas veces, pero como que no tenía tanta vigencia. Con lo que está pasando creo que tiene mucha vigencia decirlo. Entonces hay que seguirlo diciendo.
[Juan David]: Nombramos y describimos otros seres vivos, pelándolos y metiéndolos en formol, como herramienta para estudiar la biodiversidad. Adicionalmente, existe el condicionamiento de lo natural a la perpetuación del status quo de la colonialidad, una estrategia que se vale del esencialismo biológico para borrar todo aquello que se “tuerce”. Aún cuando la humanidad somos el resultado de cientos de miles de procesos que todos los días se entrecruzan, al punto de que ninguno explica nada por completo. Es decir que estamos en constante producción de novedad, de diversidad. Nos desplegamos de forma espontánea e ingeniosa entre imprevistos, sorpresas y mutaciones para sobrevivir hoy en día al Antropoceno y al feroz consumismo.
Estos conocimientos de ecología queer se resumen en que los futuros son chuecos y como tales tiene todo el sentido acoger al género como una necesaria disrupción para desarrollar nuestras identidades ecosistémicas.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Por nuestro consumo, el macizo sufre también.
[Amapola]: La estructura de género de que esto es esto y los genitales son esto, eso es del ser humano. Tú no puedes encajarle esa estructura a la naturaleza por ningún lado, porque es tan amplia, es tan diversa, es como tan… sí o sí, lo que lo conecta es el territorio, porque tiene que ver muchísimo, porque entre tanto luchamos por nuestro cuerpo, también podemos ser conscientes, porque es que no estamos en una lucha por nuestro cuerpo como una unidad individual. Si nos damos cuenta peleamos como comunidades. Pero el darnos cuenta de eso también nos permite conectarnos con esa realidad de esas violencias. Y esa violencia también se ejerce hacia la naturaleza. Esa naturaleza la cual necesitamos para existir. O sea, es como ese mismo aparato o ese mismo sistema que nos ha marcado la piel, pues ese es el mismo aparato que le ha marcado la piel a la tierra, o sea que ha marcado esa existencia de destrucción, que ha marcado como ese parámetro de aniquilamiento. Pero así como ciertas existencias, y lo relaciono con lo trans, hemos sido llamados a ser exterminadas, aniquiladas, la tierra también ha sido exterminada. Las especies también han sido exterminadas. Entonces somos ecosistemas. Hasta una ciudad pienso que es un ecosistema, de una manera distinta, un ecosistema artificial. Pero es un ecosistema, bueno. Y me gusta tener esa noción de ecosistema por eso mismo de sentir y de entender que no solamente soy yo, sino que lo que me rodea es infinito. O sea, como que lo que trasciende fuera de mí es infinito y tampoco lo puedo limitar, ni tampoco lo puedo controlar, sino cómo desjerarquizamos un poco eso, que yo no estoy por encima de todas las cosas.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Crueles hábitos de asfalto, aguas negras de plomo y llanto.
Ay, me pregunto. ¿Dónde está la tierra que nos han quitado?,
Ay, me pregunto. ¿De quién es el agua? Ay, ¿de quién?
Ay, me pregunto. ¿Porque el destierro?
Ay, me pregunto. ¿Dónde está el cuidado?
[Amapola]: O sea, yo siento que esa relación conflictiva entre cuerpo-tierra es algo muy occidental porque es como tenerle asco o tenerle miedo. O sea, es como esa distancia. Y también creo que es algo que nos pone por encima de todo. Siento que es algo que pues es muy lindo poder conocerlo de la mano de poderse ir a caminar a la montaña. O sea, yo hago mucho eso desde hace muchos años y me gusta mucho porque pues igual tú conoces un montón de cosas. O sea, de momento estás viendo la arañita, pero también tú te pones a averiguar y te das cuenta porque ella está ahí, porque existe. Yo creo que todo en el ecosistema está sosteniendo algo. Como que todo se complementa. Entonces capaz que tú ves la arañita ahí. Sí, muy bonita, pero tal vez entiendes que esa araña está cumpliendo una función muy importante ahí en ese ecosistema. Y entender de pronto las cosas desde ese lugar, pues yo creo que nos permite poder llegar a entender que habitamos también un ser vivo que es la naturaleza, la tierra, los elementos, o sea, todo eso es vida.
[Juan David]: Pensar con la naturaleza. Sentir con la naturaleza. Abre caminos hacia la protección de la Casa Grande y la reconciliación con la implacable Gaia, la diosa que representa a la Tierra y que según la epistemóloga Isabelle Stengers, desafía con furia el antropocentrismo y el delirio capitalista de grandeza. Pero, ¿cómo desacelerar estos tiempos de barbarie?
[Fragmento musical, canción “Despierta”]: Derrumbaremos fronteras, paredes, tormentas y lo que vendrá.
Recordaremos que somos la magia intangible, prohibida, callada, escondida.
[Amapola]: Yo creo que no es miedo, hay que tenerle respeto, que pues es de respeto. Obviamente la naturaleza puede ser diametralmente más grande que nosotros, las personas, los seres humanos, o milimétricamente más pequeña. Sin embargo, eso no quiere decir que todo esté en contra de nosotros. Siento que es una noción que nos pone por encima de todas las cosas como “ay, no, no me toques”, “no, no, no, no, esto es peligroso”. Yo creo que hay que conocer, hay que conectarse también, estar en el lugar. Y sí, es muy importante. Cada lugar tiene su historia, cada tierra tiene sus habitantes. Qué lindo poder conocer los habitantes de cada lugar que no somos los seres humanos (ríe). Los seres humanos son los últimos habitantes de ese lugar.
[Juan David]: Ahora que escuchaste a Amapola, ¿cómo te imaginas que podemos desafiar las formas de borrado que afectan a las existencias de la margen?. El cuidado ambiental implica celebrar la diversidad de expresiones, significados y conocimientos; para abrazar las sinergias colaborativas con las que quemamos la indiferencia.
Nuestra gratitud a Amapola por llevar La Cántara en su caminar hacia el buen vivir y por gritar la palabra maldita y rabiosa.
[Amapola]: Besarse sabiendo que nuestras salivas arrastran besos denegados, opacados, apagados, cercenados, mutilados, hambrientos, que no son solo los nuestros. Que tus labios y los míos, mientras rajan la tierra, la construyen. Y hay una historia de besos que el espanto no ha dejado ser y que por eso te beso, me besas, las beso y besaremos. Por eso, el beso. Me encanta, me encanta Susy Shock y me encanta esa poesía del beso. Es como… hermosísima. Y Susy Shock que tiene como ese poder en su palabra, también ese poder de sus ancestras, porque siento que es una persona que se apropia muchísimo de todo esto, de decir: Bueno, no solo vine yo, detrás de mí vienen todas estas que me hicieron ser yo también. Me tomo la voz de mis ancestras también. Y aquí estábamos. Y bueno, muy bonito.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Uma Kiwe me pidió volver.
Basta que defender la vida nos cueste la vida.
[Amapola]: El beso es algo muy político y mucho más para las personas que nos han prohibido vivirlo, expresarlo o sentirlo de una manera fluida. O quienes nos hemos tenido que esconder para dar ese beso. Entonces, me parece tan bonito como lo relaciona con la tierra, “que así como rajan la tierra, la construyen”. Pueden pensar que ese beso destruye esta civilización o como lo ponen así en unos términos apocalípticos algunas personas que dicen: No, ustedes se dieron un beso y paso este huracán, terrible”. Entonces, así como pueden percibir que es algo que destruye, no, esto construye también. Construye, está construyendo un relato, está construyendo nuestro territorio, la historia de esa ancestralidad de cómo ese beso se tuvo que esconder un montón. O por ejemplo, cuando habla también de cómo los besos que no se han podido dar. O sea, me parece un excelente ejemplo de cómo apropiarnos del dolor y hacer algo hermoso de eso. Que el dolor no era solo el dolor y el trauma. El dolor nos permitió aprender tantas cosas, entonces, nos dolió que nos escondiéramos, pero también acá estamos. Estamos poniendo el beso en todas partes y eso significa el beso para nosotras, nosotros, nosotres: Unirnos.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: En tu abrazo Pachamamita siento el palpitar,
en tu abrazo Pachamamita
siento el palpitar.
Madre tierra, madre tierra.
Uma Kiwe me pidió volver.
[Juan David]: Hemos llegado al final de este episodio. Muchas gracias por compartir tu tiempo con La Cántara. Si conoces a alguien a quien le pueda interesar los temas que abordamos aquí, especialmente si esa persona tiene una perspectiva diferente a la tuya, nos encantaría que le compartieras este podcast. Tal vez estas reflexiones sirvan para guiar conversaciones necesarias sobre cómo vibrar mejor con la naturaleza.
Antes de que te vayas te invito a conocer a las personas detrás de la realización de este episodio. ¡Suéltala Gilmer!
[Gilmer Leandro Barrios Sánchez]: La producción creativa, guión, diseño sonoro y narración fueron hechas por Juan David Rangel Gil. La co-producción e ingeniería de grabación las hice yo, Gilmer Leandro Barrios Sánchez. Stefanny Quintero Arévalo realizó la co-entrevista e interpretó la canción principal. El medio de comunicación digital ¿Y a mí qué? asistió en la elaboración del guión; y Brayan Andrés Ramírez Palomino apoyó la post-producción. La ingeniería de grabación adicional es de Andrés Ahunca y Las Féminas Ilustradas crearon la ilustración para la portada del episodio.
Las canciones originales de Amapola que sonorizan este episodio en orden de aparición son: Despierta, Al Gritar y Marginal. La interpretación instrumental adicional es de Andrea de Latin Latas. Agradecimientos especiales a Iman Music Studio y Edison Gonzalez.
La Cántara: Música sobre vínculos ambientales es un proyecto ganador de la beca de producción de contenidos sonoros pódcast en 2025 del Programa Nacional de Estímulos, con el apoyo de la Dirección de Audiovisuales, Cine y Medios Interactivos del Ministerio de las Culturas. ¡Gracias por escucharnos!
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Madre tierra, madre tierra. Uma Kiwe me pidió volver.