[Juan David Rangel Gil]: A Todo Pulmón presenta: La Cántara.
[Diana Patricia Gonzalías Pavi]: Nosotros somos semilla. Entonces por eso cuando se fallece, hablamos de que vuelve uno y siembra y retorna a la Madre Tierra. Y entendido desde ahí , el abuelo decía de que cuando la semilla no nace, se sembraba el maíz y no nacía rápido; es decir, ya le echamos el agüita, los abonos, lo que corresponda; y no quiere despertar, porque está ahí arropadita por la tierra. Entonces ¨hay que despertar el espíritu¨.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Pies descalzos en la tierra.
[Juan David]: Reflexiones para resonar con realidades propias y colectivas. ¿Y tu corazón palpita o canta?
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Las semillas que a La Cántara alimentarán.
[Juan David]: En este episodio de Música sobre Vínculos Ambientales nos acompaña Diana.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Déjalas crecer… ay, la justicia
Déjalas crecer… la esperanza
Déjalas crecer… la dignidad
[Juan David]: Diana Patricia Gonzalías Pavi es una compañera de conciencia y corazón Nasa, maravillada desde niña por el poder de los vientos para avivar las energías. Ella es del Resguardo de Toribio e integra la Agrupación Musical de Mujeres Indígenas Nasa Memnxi Kiwe, que en español traduce: “El canto de la tierra”.
Podríamos decir que las hojas de eucalipto y romero aromatizan su herencia familiar al resguardar el uso y conocimiento de plantas medicinales para sanar. Diana teje sus relaciones, afectos y experiencias con la psicología, la investigación social y la educación. Con cada hilar, sus manos contribuyen a que la Tierra gire en la alegría de la compañía, el diálogo multicultural y las acciones convertidas en rituales como los acompañados de la flauta.
[Fragmento instrumental, canción “Mujer Originaría”]
[Diana]: Y la flauta ayudaba a armonizar y a despertar el mundo espiritual. A la hora de tocar para esa semilla, es despertarle el espíritu que tiene la semilla. Y eso entonces, despertaba la semilla y empezaban a brotar. Pero en su momento lo que sonaba era la flauta, entonces se forma ese eco y yo escucho que allá el vecino está tocando, entonces el otro ayudaba también a tocar. Se iba volviendo como esa ola, de ese sonido. Entonces el de más allá alcanza a escuchar la flauta y también hace su sonido, y cada uno. No porque hagan el mismo, sino porque cada uno va haciendo un sonido distinto en la flauta. Que inicia en lo individual pero que termina volviéndose colectiva.
[Juan David]: La vibración, el zumbido, la resonancia, el aliento son elementos comunicativos que no utilizan palabras para transmitir mensajes. Conectan con códigos simbólicos como el fuego, las energías y los sueños, intencionando la complementariedad en la conversación.
Esta fue la enseñanza de un sabio sembrador de semillas: el abuelo de Diana.
En la cotidianidad de la siembra, se abren posibilidades comunicativas para que seres humanos nos reconozcamos en el ciclo vital de la tierra. Pero, ¿cómo tener cada vez más atento el oído para entender los sonidos naturales? Porque los cerros, el suelo, las estrellas, los animales y otros seres espirituales tienen su propia sabiduría, la cual el pueblo Nasa incorpora como mandato en sus prácticas de manejo territorial.
Podemos adoptar la música como mediadora, así como lo hace Diana. Lo que necesitamos es “Saber escuchar”.
[Diana]: La música, siento que estoy entre lo espiritual que es la música para la ritualidad, pero también en la música que me permite una estrategia política para decir cosas que no puedo decir en otro espacio. Yo siento que es como ese todo, y que es como esa esencia de lo que somos.
[Fragmento musical, canción “Somos CRIC”]: Somos CRIC. Nuestra plataforma de lucha.
Somos CRIC. Los principios que nos juntan.
Somos CRIC. La dignidad de los pueblos.
Somos CRIC. El valor de los ancestros.
[Diana]: Porque la música está en todos nuestros espacios de vida. Desde el nacer hasta el morir, ahí hay música.
Pero también en la música y en mi ejercicio, los mayores nos dicen: ¿Con qué animal conectas?. Como, desde dónde voy a tener yo esa guía y eso a veces se da en los sueños o en el mismo caminar de los distintos espacios sagrados, cada una tendrá, o cada uno tiene esa conexión de decir: Esta es mi causa, o siento afinidad hacia estos animales; y empiezo a aprender de la habilidad.
[Juan David]: Ahí encontramos el aprendizaje del co-existir. Representado en la cosmovisión Nasa por rituales ancestrales como el ombligamiento. Sí, después de que germina una semilla, vienen los cuidados con afectos y plantas para que esa recién nacida conserve el vínculo con lo natural. Ocurren limpiezas, curaciones y la siembra del ombligo en la tierra, donde brota y retorna la vida.
[Diana]: Nosotros, muchas veces la familia, o algunos somos ombligados con la manteca de los animales. Con oso, con la manteca de tigre. Dependiendo del don o de la fuerza que requiera y especialmente oriente el médico tradicional o la partera. Y desde ahí empieza entonces la conexión.
[Juan David]: Y así se fortalece la conexión física y espiritual de una semilla que se desarrolla en armonía con: la Ley de Origen, una guía para saber comunicarnos con otros seres.
[Diana]: Yo crezco en una familia extensa, por decirlo así. Todos vivíamos en la misma casa del abuelo, la casa paterna. Y mi abuelo arreglaba instrumentos. Tenía una guitarra y él contaba que él arreglaba las guitarras de los otros músicos; siempre las llevaban allí para que él las arreglara.
De la flauta nunca me hablaba y era el instrumento que yo quería. Cuando el abuelo ve tanta insistencia, me dice: ¨Te voy a ayudar, te voy a hacer los rituales para tocar flauta¨. Me dijo: ¨Lo vas a aprender, pero en la música tradicional¨. En el músico por ejemplo, cuando aprenden a tocar guitarra o instrumentos de cuerda, le hacen ritual o medios con la lagartija. Entonces debes cogerla sin que ella suelte la cola, porque si se asustan ellas sueltan la colita. Tienes que hacerlo de forma tan ágil, mover tus manos de forma tan ágil, que ella no se asuste; o estar tan relajado, que ella no se asuste. Y así hay para cada instrumento. Desde ahí empezamos a conectar con los seres, con todo lo que está ahí.
Creo que al final todo enseña. Todos aprendemos y desaprendemos cuando estamos conectados y hay esa conexión con la naturaleza.
Y en esa música de la ritualidad empiezo a encontrar que la música estaba, por ejemplo, en la minga. Están los músicos tocando y la gente está trabajando, que para animar en la minga. Finaliza la minga y hay música también, están ahí los músicos. O a la hora que fallece alguien, también está la música. Entonces empieza el abuelo a hablarme de todo esos espacios en donde está la música. Y está la música también desde el ejercicio de la ritualidad cuando hacemos la limpieza al cuerpo y hablamos desde el Nasa Yuwe del Tans, que es el sucio, pero un sucio que es una energía negativa, como traducido.
El abuelo hablaba del Tans, de esa energía negativa, que también se armonizaba con música. El decía que ¨cuando ya las plantas, y te has hecho los baños y la limpieza y lo que corresponda, y no cambia esa energía, pues hay que hacer música para volver a equilibrar¨. Entonces él decía que la música y tocar la flauta, principalmente, ayudaba a que este sucio o esta energía negativa cambiara de lugar y la persona se armonizara, dentro del ejercicio de ritual.
Empiezo yo a encontrarme con la flauta traversa, porque fue el instrumento que aunque nunca vi tocar a nadie en casa, fue el instrumento que sentí que era el mío. Empiezo yo con este amor por la flauta traversa, por las quenas, por los vientos y empiezo con esa insistencia de querer aprender. Yo siempre cargaba la flauta y me preguntaban: ¿tú ya tocas?. Yo decía: ¨no sé tocar, pero en el camino quizás alguien sepa y toque por mí¨, y ya con que escuchara la flauta eso era hermoso.
Dentro del ejercicio, y un tema también porque a la mujer no era permitido que tocara un instrumento. Entonces había una cantidad de tabúes detrás de. Que si tú tocabas un instrumento era malo, que era un ejercicio solo para hombres. Desde la cosmovisión se nos negaba el tema. No porque fuera real sino por todo un tema de colonización, de cambio de roles, y demás.
Entonces dentro de mi ejercicio precisamente de querer volver al instrumento, de decir: ¨déjenme tocar, háganme los rituales que tengan que hacerme, pero déjenme tocar¨, porque también me daba miedo decir en la rebeldía ¨pues voy a tocar y que me importa¨, sino que necesito el permiso del abuelo. Porque yo decía: ¨qué va a decir la gente: ay mire la nieta de…, haciendo el desorden; ella anda tocando¨. Siempre era queriendo pedir ese permiso, siempre era insistiendole al abuelo: ¨venga, explíqueme el instrumento¨.
[Juan David]: Las personas mayoras sabias son guías del individuo, la familia y la comunidad. Guardias de principios orientadores para vivir en equilibrio como la autonomía, la unidad. Y la cultura, sobre la cual se reflexiona para cerrar brechas y construir desde la complementariedad.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Por nuestro consumo, el macizo sufre también.
[Diana]: Creo que hay una desarmonía bastante grande frente a la desconexión que vamos teniendo con lo que somos, con la naturaleza, con verla como que somos dueños de ella, entonces podemos hacer lo que consideremos. Y esa desarmonía se empieza a ver en el agua, con la tala, con la minería, y que uno lo ve micro en el territorio. Pero si vemos la Amazonía en la conversa, pues uno ve que el problema es mucho más gigante, porque están empresas demasiado grandes con todo un poder exterminando absolutamente todo. Y empieza entonces a perderse no solamente el árbol, es el animal que vive ahí, es la misma gente. Hay un daño impresionante y eso no se ve.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Crueles hábitos de asfalto, aguas negras de plomo y llanto.
Ay, me pregunto. ¿Dónde está la tierra que nos han quitado?,
Ay, me pregunto. ¿De quién es el agua? Ay, ¿de quién?
Ay, me pregunto. ¿Porque el destierro?
Ay, me pregunto. ¿Dónde está el cuidado?
[Diana]: Pero también uno diría “Bueno, pero eso ya se nos sale de las manos porque es que soy yo y qué hago contra todo esto”. Pero entonces ¿qué puedo hacer yo también en mi individualidad para no desarmonizar? Entonces está el plástico; está que ¨no importa, yo pido pitillo¨, cuando podría simplemente no hacerlo; o ¨no importa, yo estoy comprando vasos desechables¨. Y ahí estoy contaminando, o sea: yo hago parte de ese grupo grande que ayuda a contaminar, cuando podría cambiar mis propias prácticas para decir qué estoy haciendo.
Parte de eso ha sido mi ejercicio ahora también con mi hija de decir qué tanta basura producimos nosotras dos. Entonces cuando vamos a comprar es como que: ¨no pidamos bolsa, llevemos nuestra jigra y ahí empaquemos todo lo que podamos¨. Entonces llevamos nuestro costalito, nuestra jigra.
Porque estamos siendo conscientes todo el tiempo de qué tanta basura o qué tanto plástico estoy generando yo, estamos generando las dos en este caso. A la hora de cocinar, ¿cómo esto que llamamos desecho lo podemos volver abono?, entonces venga, transformemos esto en abono.
Entonces uno empieza a buscar opciones más amigables, por decirlo así, con la naturaleza. Es ser consciente incluso hasta de qué tanta ropa compra uno. Se vuelve uno consumista sin necesidad. Porque uno tiene pero uno quiere tener otra cosa, porque salió a la moda, porque qué bonito, y a veces tiene todo eso arrumado.
Entonces ese ha sido mi ejercicio también desde la individualidad, de decir “qué tanto”. No puedo cambiar al mundo en su totalidad, pero qué tanto cambio yo para que por lo menos mi entorno empiece a cambiar.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Ay me pregunto…
Ay me pregunto…
Ay me pregunto…
[Juan David]: Ahora que escuchaste a Diana, ¿cómo te imaginas que podemos aprender a escuchar mejor a otros seres de la naturaleza?
El cuidado ambiental implica entendernos en reciprocidad con lo que nos rodea, como una familia extensa compuesta por abuelos, espíritus naturales y semillas que dialogan entre sí.
Nuestra gratitud a Diana por llevar la cántara en su caminar hacia el buen vivir y por los soplidos de conocimiento que entona con su flauta.
[Diana]: La conexión, siento yo que es algo que va más en, cuando yo entiendo que yo soy naturaleza. Entonces desde la misma forma cómo yo empiezo a entender. Normalmente nos enseñan que es el medio ambiente, como que esa es la otra mitad.
[Fragmento musical, canción “Ser Nasa”]: Cuando cuidamos nuestras montañas pa´ que no falte agua en las quebradas.
Cuando mambeamos nuestra hoja e´coca y empuñamos con fuerza la chonta.
Cuando escuchamos la naturaleza y cumplimos lo que nos orienta.
No perdamos la esperanza, resistencia en pie de lucha.
Como pueblos milenarios, nuestra tierra nos escucha.
[Diana]: Pero cuando yo empiezo a entender que yo soy naturaleza, que yo por lo tanto hago parte de esa conexión y me enraízo con eso. Creo que esa conexión parte desde que nacemos, desde que nos ombligan a la tierra. Desde que nos hacen esos primeros rituales de presentación a la naturaleza, como decir: äquí está una hija más¨. Y esa conexión se va dando cuando yo empiezo a tener sentido de pertenencia frente a eso que yo estoy reconociendo como naturaleza.
La conexión entonces, para mí es algo que tiene que ir en relación a lo espiritual y también en mi actuar del día a día.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Uma Kiwe me pidió volver.
Basta que defender la vida nos cueste la vida.
[Diana]: Y en el ejercicio de la música es bonito, porque empiezas a encontrar ese sonido en las aves, en el viento, en la tierra, en el sonido que hace el río; y empiezas a tener un sentir que es diferente al otro. Porque es como si al final todo te hablara y empiezo a tener esa conexión que para mi siento es la real.
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: En tu abrazo Pachamamita siento el palpitar,
en tu abrazo Pachamamita
siento el palpitar.
Madre tierra, madre tierra.
Uma Kiwe me pidió volver.
[Juan David]: Hemos llegado al final de este episodio. Muchas gracias por compartir tu tiempo con La Cántara. Si conoces a alguien a quien le pueda interesar los temas que abordamos aquí, especialmente si esa persona tiene una perspectiva diferente a la tuya, nos encantaría que le compartieras este podcast. Tal vez estas reflexiones sirvan para guiar conversaciones necesarias sobre cómo vibrar mejor con la naturaleza.
Antes de que te vayas te invito a conocer a las personas detrás de la realización de este episodio. ¡Suéltala Gilmer!
[Gilmer Leandro Barrios Sánchez]: La producción creativa, guión, diseño sonoro y narración fueron hechas por Juan David Rangel Gil. La co-producción e ingeniería de grabación las hice yo, Gilmer Leandro Barrios Sánchez. Stefanny Quintero Arévalo realizó la co-entrevista e interpretó la canción principal. El medio de comunicación digital ¿Y a mí qué? asistió en la elaboración del guión; y Brayan Andrés Ramírez Palomino apoyó la post-producción. La ingeniería de grabación adicional es de Andrés Ahunca y Las Féminas Ilustradas crearon la ilustración para la portada del episodio.
Este episodio tuvo la participación de la Agrupación Musical de Mujeres Indígenas Nasa Memnxi Kiwe, “El canto de la Tierra». Las canciones originales de Memnxi Kiwe que sonorizan este episodio en orden de aparición son: Mujer Originaría, Somos CRIC y Ser Nasa. La interpretación vocal e instrumental es ejecutada por Daniela Andrea Velasco Collazos, Diana Patricia Gonzalias Pavi, Gabriela Valencia Calambás, Helen Mariana Morena Valencia, Jeimmy Valencia Calambas, Jennifer Cuetia Hilamo, Vanessa Lectamo Medina y Yennyfer Mosquera Rojas. La interpretación instrumental adicional es de Andrea de Latin Latas. Agradecimientos especiales al Tejido de comunicación Cxhab Wala Kiwe de la ACIN,Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca.
La Cántara: Música sobre vínculos ambientales es un proyecto ganador de la beca de producción de contenidos sonoros pódcast en 2025 del Programa Nacional de Estímulos, con el apoyo de la Dirección de Audiovisuales, Cine y Medios Interactivos del Ministerio de las Culturas. ¡Gracias por escucharnos!
[Fragmento musical, canción “Un Canto al Paso”]: Madre tierra, madre tierra. Uma Kiwe me pidió volver.